En un mundo que a menudo olvida a los más pequeños, la iglesia y la sociedad civil en Costa Rica están respondiendo con un testimonio vivo de amor práctico. En conmemoración del Día Internacional del Acogimiento Familiar, celebrado recientemente, la organización de inspiración cristiana Casa Viva resaltó la labor de más de 130 familias que han abierto las puertas de sus hogares para ofrecer protección temporal, amor y estabilidad a niños y adolescentes en situación de alta vulnerabilidad.
Esta iniciativa busca rescatar a menores que han sido víctimas de abuso, violencia doméstica, negligencia o abandono, ofreciéndoles un entorno familiar seguro en lugar de la institucionalización en albergues masivos. La labor de Casa Viva se realiza bajo un estrecho convenio de colaboración con el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) de Costa Rica, asegurando que cada menor reciba atención integral y seguimiento legal.
Un llamado bíblico: La defensa del huérfano y el vulnerable
Para la comunidad creyente, esta labor trasciende la asistencia social; es una respuesta directa al mandato bíblico expresado en Santiago 1:27: «La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones». Al abrir sus hogares, estas familias no solo proveen un techo, sino que se convierten en canales de sanidad espiritual y emocional para menores que han sufrido traumas profundos.
Desde su fundación en el año 2005, Casa Viva ha sido un puente de bendición, facilitando que más de 1.200 menores hayan experimentado el calor de un hogar temporal. Los estudios demuestran que el desarrollo de un niño en un entorno familiar saludable favorece una recuperación emocional significativamente más rápida y sólida que en un entorno institucional.
¿Cómo convertirse en familia de acogida en Costa Rica?
Casa Viva enfatiza que no existe un "perfil único" para ser una familia de acogimiento temporal. Pueden postularse matrimonios con o sin hijos, así como personas solteras con el deseo de servir. Los requisitos clave son:
- Disposición y amor: Deseo de ofrecer cuidado temporal mientras se define la situación legal del menor.
- Proceso de valoración: Evaluación psicológica y social por parte de profesionales de Casa Viva.
- Capacitación continua: Acompañamiento constante y talleres formativos para guiar a las familias en el proceso.
- Contacto directo: Las personas interesadas en sumarse a este mover de compasión pueden escribir directamente vía WhatsApp al +506 8765-1618.
El poder transformador de un vínculo seguro
El acogimiento familiar temporal representa una de las mayores muestras de desprendimiento y amor cristiano, ya que las familias cuidan y educan a los niños sabiendo que su estadía es temporal (normalmente hasta que puedan reintegrarse con su familia biológica rehabilitada o sean adoptados). No obstante, la huella que este tiempo de amor deja en la vida de un menor es eterna.
La comunidad cristiana de Costa Rica continúa orando y promoviendo estas iniciativas, demostrando que la fe sin obras está muerta, y que la acogida de un niño vulnerable en el nombre de Jesús es, en última instancia, recibir al Señor mismo en el hogar.