Versículos de buenas noches para descansar en Dios
La noche aparece mucho en la Biblia, y no siempre como un momento tranquilo: es cuando llegan los miedos, las preocupaciones que no se resolvieron durante el día y el cansancio acumulado. Por eso los salmistas tienen tantas oraciones para antes de dormir. El pueblo de Israel aprendió a terminar el día poniéndolo en manos de Dios, convencido de que «no se dormirá el que te guarda».
Estos versículos sirven para leerlos uno mismo antes de acostarse o para enviarlos a alguien querido. Al final encontrarás la bendición sacerdotal de Números 6, que es una forma preciosa de desear buenas noches.
Para dormir en paz
«En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.»
Es el versículo de buenas noches por excelencia. David lo escribió en un momento de conflicto y, aun así, decide acostarse tranquilo porque su seguridad no depende de él.
«Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo.»
Según su título, David compuso el Salmo 3 cuando huía de su hijo Absalón. Que pueda decir «me acosté, y dormí, y desperté» en esa situación dice mucho de su confianza.
«Cuando te acostares, no tendrás temor; antes te acostarás, y tu sueño será suave.»
Una promesa para quien vive con sabiduría: un sueño «suave», sin el temor que quita el descanso.
«Por demás os es el madrugar a levantaros, el veniros tarde a reposar, el comer pan de dolores: pues que a su amado dará Dios el sueño.»
Contra el agotamiento de quien trabaja de sol a sol creyendo que todo depende de él: Dios «a su amado dará el sueño».
Dios vela mientras duermes
«No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel.»
El Salmo 121 es uno de los «cánticos graduales» que cantaban los peregrinos de camino a Jerusalén. La certeza de que Dios no se duerme les acompañaba durante el viaje.
«No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día;»
El «espanto nocturno» es el miedo que llega de noche. El Salmo 91, que muchos rezan antes de dormir, promete protección frente a él.
«Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante a mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz.»
Para Dios la noche no es oscura. Ni la oscuridad de fuera ni la de dentro le impiden ver y acompañar.
«De día mandará Jehová su misericordia, y de noche su canción será conmigo, y oración al Dios de mi vida.»
De día, la misericordia de Dios; de noche, su canción. El salmista termina el día con una oración que suena a canción de cuna.
Para dejar las preocupaciones antes de acostarte
«Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.»
Una buena práctica antes de dormir es «echar» en Dios cada preocupación, una por una, porque él cuida de nosotros.
«Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.»
Pablo propone cambiar la ansiedad por oración y gratitud. El resultado es una paz que «guarda» el corazón, como un soldado que vigila una ciudad.
«Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.»
La invitación de Jesús a los cansados y agobiados. El descanso que ofrece es más profundo que el sueño físico.
«Airaos, y no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo;»
Un consejo práctico para la noche: no dejar que el sol se ponga sobre el enojo. Reconciliarse antes de dormir evita que el rencor eche raíces.
«Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.»
Para las noches de lágrimas: el llanto puede durar la noche, pero «a la mañana vendrá la alegría».
Para meditar en la cama
«Cuando me acordaré de ti en mi lecho, cuando meditaré de ti en las velas de la noche.»
David recuerda a Dios en su lecho durante las «velas de la noche», los turnos de guardia. Cuando no llega el sueño, se puede convertir ese rato en oración.
«Bendeciré a Jehová que me aconseja: aun en las noches me enseñan mis riñones.»
Dios sigue enseñando incluso de noche. En el lenguaje bíblico, los «riñones» son lo más íntimo de la persona, su conciencia.
«La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.»
La paz que Jesús deja a sus discípulos la noche antes de morir. No es la tranquilidad de que todo esté resuelto, sino la de saberse acompañado.
Una bendición para desear buenas noches
«Jehová te bendiga, y te guarde: Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia: Jehová alce a ti su rostro, y ponga en ti paz.»
Es la bendición que Dios enseñó a Aarón para bendecir al pueblo. Muchos padres la rezan cada noche sobre sus hijos, y es una forma muy bonita de desear buenas noches a alguien.
Oración para antes de dormir
Señor, gracias por este día, por lo bueno que me has dado y por lo que he podido hacer. Te pido perdón por lo que hice mal y pongo en tus manos lo que me preocupa. Cuida esta noche de mí y de los que quiero. Tú no duermes: por eso yo puedo descansar. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué versículo dice «en paz me acostaré y asimismo dormiré»?
Es Salmos 4:8: «En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado».
¿Qué salmo rezar antes de dormir?
Los más tradicionales son el Salmo 4, el Salmo 91 y el Salmo 134, que la Iglesia reza en la oración de la noche (Completas). También el Salmo 121. Tienes una oración completa en nuestra página de oración de la noche.
¿Qué versículo enviar para desear buenas noches?
Una opción muy bonita es la bendición de Números 6:24-26 («Jehová te bendiga, y te guarde…»). Si la persona está preocupada, 1 Pedro 5:7 o Salmos 121:3-4.
Textos bíblicos: Reina-Valera 1909, de dominio público, con la ortografía de los acentos actualizada. Las explicaciones son de Creyente Digital.