Credo Niceno-Constantinopolitano: texto completo

Por Jordi · Revisado el 1 de noviembre de 2026

El Credo Niceno-Constantinopolitano se formuló en los concilios de Nicea (año 325) y Constantinopla (381), cuando la Iglesia tuvo que aclarar quién es Jesús frente a quienes negaban su divinidad. Es el credo que comparten católicos, ortodoxos y gran parte de los protestantes.

Texto del Credo

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén.
Símbolo niceno-constantinopolitano, texto tradicional. WhatsApp

Por qué es tan detallado

Frases como «engendrado, no creado» o «de la misma naturaleza del Padre» responden a Arrio, un presbítero de Alejandría que enseñaba que el Hijo era una criatura. El concilio de Constantinopla añadió lo que se dice sobre el Espíritu Santo. Las iglesias ortodoxas no incluyen las palabras «y del Hijo», que se añadieron más tarde en Occidente.

Textos bíblicos: Reina-Valera 1909, de dominio público.