Salmo 23: «Jehová es mi pastor», texto completo y explicación
El Salmo 23 es probablemente el texto más conocido y más querido de toda la Biblia. Se lee en bodas y en funerales, en hospitales y en casas, y muchas personas lo saben de memoria desde niñas. Son solo seis versículos, atribuidos al rey David, que de joven había sido pastor de ovejas en Belén y sabía lo que significaba cuidar de un rebaño.
El salmo tiene dos imágenes: en la primera parte Dios es un pastor que guía a su oveja; en la segunda, un anfitrión que recibe a un invitado en su mesa. Debajo tienes el texto completo en la Reina-Valera 1909 y una explicación de cada parte.
El Salmo 23 completo
«Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.»
El pastor (versículos 1-3)
«Jehová es mi pastor; nada me faltará.»
Llamar «pastor» a Dios era una imagen conocida: los reyes de Oriente se llamaban así. Pero David lo dice en primera persona, «mi pastor»: es una relación personal. «Nada me faltará» no significa tener todo lo que se desea, sino no carecer de lo necesario.
«En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto a aguas de reposo me pastoreará.»
En las tierras secas de Judea, encontrar pasto verde y agua tranquila era tarea del pastor. El pastor busca para su rebaño «aguas de reposo», tranquilas, donde puedan beber sin peligro. Dios conoce lo que necesitamos para descansar.
«Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.»
«Confortará mi alma» es, literalmente, «hará volver mi alma»: la reanima o la trae de vuelta si se ha extraviado. Y guía por «sendas de justicia», los caminos correctos, por amor de su nombre: porque su reputación de buen pastor está en juego.
El valle oscuro (versículo 4)
«Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.»
El «valle de sombra de muerte» puede traducirse también como «el valle más oscuro». Es el centro del salmo, y justo ahí David deja de hablar de Dios y empieza a hablarle a él: «porque tú estarás conmigo». La vara servía para defender a las ovejas de los animales; el cayado, para guiarlas y rescatarlas.
La mesa y la casa (versículos 5-6)
«Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.»
La imagen cambia: Dios es ahora un anfitrión. En Oriente, recibir a alguien en tu mesa le ponía bajo tu protección, aunque sus enemigos lo vieran. Ungir la cabeza con aceite era un gesto de hospitalidad con los invitados de honor, y la copa rebosante, señal de generosidad.
«Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.»
El bien y la misericordia no solo acompañan: «me seguirán», como si persiguieran al creyente toda su vida. El salmo termina con el deseo de vivir siempre en la casa de Dios.
Jesús, el buen pastor
En el Evangelio de Juan, Jesús se aplica a sí mismo la imagen del Salmo 23.
«Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.»
Jesús va más allá que el salmo: el buen pastor no solo guía y protege, sino que da la vida por sus ovejas.
«Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.»
El buen pastor conoce a cada oveja y ellas le conocen. Es la misma relación personal del «mi pastor» de David.
Oración con el Salmo 23
Señor, tú eres mi pastor y nada me falta. Llévame hoy a descansar donde tú sabes, reanima mi alma y guíame por el buen camino. Si tengo que atravesar un valle oscuro, no temeré, porque tú vas conmigo. Gracias por tu mesa, por tu bondad que me sigue y por la casa que me esperas. Amén.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «Jehová es mi pastor; nada me faltará»?
Que Dios cuida de quien confía en él como un pastor de sus ovejas: le guía, le alimenta y le protege. «Nada me faltará» quiere decir que no le faltará lo necesario, no que vaya a tener todo lo que desee.
¿Qué es el valle de sombra de muerte?
Es una imagen de los momentos más oscuros de la vida, incluido el peligro de muerte. El hebreo puede traducirse también como «el valle más oscuro». Por eso el Salmo 23 se lee tanto en enfermedades y funerales.
¿Por qué el Salmo 23 se lee en los funerales?
Porque expresa la confianza de no temer mal alguno incluso en el valle de la muerte, y termina con la esperanza de morar en la casa de Dios. Tienes más textos para estos momentos en nuestra página de versículos de consuelo.
¿En algunas Biblias es el Salmo 22?
Sí, en las Biblias que siguen la numeración griega y latina (como algunas ediciones católicas antiguas) es el Salmo 22. El texto es el mismo.
Textos bíblicos: Reina-Valera 1909, de dominio público, con la ortografía de los acentos actualizada. Las explicaciones son de Creyente Digital.