Versículos para la ansiedad, la tristeza y la depresión

Por Jordi · Actualizado el 30 de octubre de 2026 · 17 versículos · Reina-Valera 1909

La Biblia no esconde la tristeza ni la angustia. El profeta Elías llegó a pedir la muerte bajo un arbusto en el desierto; David escribió salmos desde «el lodo cenagoso»; Jeremías maldijo el día en que nació; y Jesús, en Getsemaní, dijo que su alma estaba «muy triste hasta la muerte». Sentir ansiedad o caer en una depresión no es señal de poca fe: les pasó a algunos de los grandes personajes de la Escritura.

Estos versículos pueden acompañar, consolar y ayudar a orar. Pero queremos decirlo claramente: la depresión y los trastornos de ansiedad son problemas de salud que necesitan atención médica o psicológica, igual que cualquier otra enfermedad. La oración y la ayuda profesional no se excluyen.

Si tienes pensamientos de quitarte la vida, pide ayuda ahora mismo: llama al número de emergencias de tu país, al 024 en España, al 988 en Estados Unidos (con atención en español) o a la Línea de la Vida, 800 911 2000, en México.

Para la ansiedad y la preocupación

«Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.»
Filipenses 4:6-7 WhatsApp

Pablo escribió esta carta desde la cárcel. No dice «no te preocupes» sin más: propone convertir cada preocupación en oración, con gratitud. El resultado no es que desaparezcan los problemas, sino una paz que guarda el corazón.

«Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.»
Mateo 6:34 WhatsApp

Jesús invita a vivir un día cada vez. La ansiedad suele vivir en el mañana; Jesús nos trae de vuelta al hoy.

«Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas? Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir a su estatura un codo?»
Mateo 6:25-27 WhatsApp

Las aves no siembran y Dios las alimenta. La pregunta final es muy práctica: ¿quién ha conseguido algo preocupándose?

«Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.»
1 Pedro 5:7 WhatsApp

«Echar» la preocupación sobre Dios es un verbo fuerte, el mismo que se usa para echar un manto sobre un animal de carga. Se lo das a otro para que lo lleve.

«En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.»
Salmos 94:19 WhatsApp

Para cuando la cabeza no para: en la «multitud de mis pensamientos», el consuelo de Dios alegra el alma.

«Tú le guardarás en completa paz, cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti se ha confiado.»
Isaías 26:3 WhatsApp

La paz «completa» (en hebreo, shalom shalom, paz repetida) es para quien apoya su pensamiento en Dios.

Cuando la tristeza no se va

«Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y sentóse debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Baste ya, oh Jehová, quita mi alma; que no soy yo mejor que mis padres. Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió, y volvióse a dormir. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, tocóle, diciendo: Levántate, come: porque gran camino te resta. Levantóse pues, y comió y bebió; y caminó con la fortaleza de aquella comida cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, Horeb.»
1 Reyes 19:4-8 WhatsApp

Después de su mayor victoria, Elías se hunde y pide morir. Lo que Dios hace es muy significativo: no le reprocha nada, le deja dormir y le da de comer dos veces. Solo después le habla. Cuidar el cuerpo forma parte de salir del pozo.

«Resignadamente esperé a Jehová, e inclinóse a mí, y oyó mi clamor. E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso; y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y esperarán en Jehová.»
Salmos 40:1-3 WhatsApp

David esperó «resignadamente», con paciencia, y Dios le sacó del lodo y le puso los pies sobre roca. La salida no fue inmediata, pero llegó.

«Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: no escondas de mí tu rostro, y venga yo a ser semejante a los que descienden a la sepultura. Hazme oir por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado: hazme saber el camino por donde ande, porque a ti he alzado mi alma.»
Salmos 143:7-8 WhatsApp

Una oración para los días en que el espíritu desfallece. Pide oír por la mañana la misericordia de Dios: a veces basta con llegar a mañana.

«Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare: a la peña más alta que yo me conduzcas.»
Salmos 61:2 WhatsApp

Clamar «desde el cabo de la tierra», desde lo más lejos, cuando el corazón desmaya. Dios puede llevarnos a una roca más alta que nosotros.

«Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu.»
Salmos 34:18 WhatsApp

Dios está cerca del que tiene el corazón roto. No hay que estar bien para acercarse a él.

Fuerza en la debilidad

«Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo.»
2 Corintios 12:9 WhatsApp

Pablo pidió tres veces que Dios le quitara un sufrimiento que llamaba su «aguijón», y la respuesta fue: «Bástate mi gracia». La debilidad no es un obstáculo para Dios.

«Cuando pasares por las aguas, yo seré contigo; y por los ríos, no te anegarán. Cuando pasares por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.»
Isaías 43:2 WhatsApp

Dios no promete que no pasaremos por el agua o el fuego, sino que estará con nosotros al pasar.

«Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción: mas confiad, yo he vencido al mundo.»
Juan 16:33 WhatsApp

Jesús es realista: en el mundo habrá aflicción. Pero añade: «confiad, yo he vencido al mundo».

«Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.»
Salmos 55:22 WhatsApp

David escribió este salmo traicionado por un amigo íntimo. Su consejo: echar la carga sobre Dios, que sostiene.

Para los días de miedo

«En el día que temo, yo en ti confío.»
Salmos 56:3 WhatsApp

Uno de los versículos más cortos para memorizar: «En el día que temo, yo en ti confío». La fe no elimina el miedo, convive con él.

«Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.»
Deuteronomio 31:8 WhatsApp

Dios va delante. Lo que nos da miedo del futuro, él ya lo conoce.

Oración para la ansiedad y la tristeza

Señor, hoy me pesa todo. Mi cabeza no para y mi corazón está cansado. No sé bien qué pedirte, así que te entrego lo que siento tal como es. Dame paz para este día, solo para hoy. Pon a mi lado personas que me ayuden y dame valor para pedir ayuda cuando la necesite. Como hiciste con Elías, cuida de mí y levántame cuando llegue el momento. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Qué dice la Biblia sobre la ansiedad?

Que podemos llevar a Dios cada preocupación en oración (Filipenses 4:6-7; 1 Pedro 5:7) y vivir un día cada vez (Mateo 6:34). No condena a quien siente ansiedad: invita a no cargar con ella en solitario.

¿La depresión es falta de fe?

No. Personajes de gran fe como Elías, David o Jeremías pasaron por etapas de profunda tristeza, y la Biblia lo cuenta sin reproches. La depresión es una enfermedad que necesita tratamiento; la fe puede acompañar ese proceso, pero no lo sustituye.

¿Qué salmo leer cuando hay angustia?

Los Salmos 42 y 43, el Salmo 40, el Salmo 77 y el Salmo 23. Tienes este último explicado verso a verso en nuestra página del Salmo 23.

Textos bíblicos: Reina-Valera 1909, de dominio público, con la ortografía de los acentos actualizada. Las explicaciones son de Creyente Digital.