Los Diez Mandamientos: texto bíblico y significado

Por Jordi · Actualizado el 30 de octubre de 2026 · 15 versículos · Reina-Valera 1909

Los Diez Mandamientos, también llamados Decálogo («diez palabras»), son las normas que Dios dio a Moisés en el monte Sinaí después de sacar a Israel de Egipto. Aparecen dos veces en la Biblia, en Éxodo 20:1-17 y en Deuteronomio 5:6-21, con pequeñas diferencias. Según el relato, Dios los escribió en dos tablas de piedra.

Un detalle importante: los mandamientos no empiezan con una orden, sino con un recordatorio: «Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto». Primero viene la liberación y después la ley. Las iglesias numeran los mandamientos de forma algo distinta; aquí seguimos el texto bíblico en su orden.

Los mandamientos sobre Dios

La primera parte del Decálogo trata de la relación con Dios.

«Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. No tendrás dioses ajenos delante de mí.»
Éxodo 20:2-3 WhatsApp

No tener otros dioses. En un mundo con muchos dioses, Israel debía adorar solo a uno. Hoy se aplica a todo lo que puede ocupar el lugar de Dios: el dinero, el éxito o uno mismo.

«No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen,»
Éxodo 20:4-5 WhatsApp

No hacer imágenes para adorarlas. La tradición católica y la luterana incluyen este precepto en el primer mandamiento; la mayoría de las iglesias protestantes y la ortodoxa lo cuentan como segundo.

«No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.»
Éxodo 20:7 WhatsApp

No tomar el nombre de Dios en vano: no usarlo para jurar en falso, para manipular ni a la ligera.

«Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; Mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas:»
Éxodo 20:8-10 WhatsApp

Santificar el día de reposo. Para Israel era el sábado; los cristianos celebran el domingo, día de la resurrección. Deuteronomio añade un motivo: recordar que fueron esclavos y que todos, incluidos los siervos, merecen descanso.

Los mandamientos sobre el prójimo

«Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.»
Éxodo 20:12 WhatsApp

Honrar a padre y madre. Es el primer mandamiento con una promesa, como recuerda Pablo en Efesios 6:2.

«No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.»
Éxodo 20:13-16 WhatsApp

Cuatro prohibiciones breves: no matar, no cometer adulterio, no robar y no dar falso testimonio. Protegen la vida, el matrimonio, los bienes y la buena fama de los demás.

«No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.»
Éxodo 20:17 WhatsApp

No codiciar. El último mandamiento va más allá de los actos y llega al deseo: el problema empieza en el corazón.

Cómo los resumió Jesús

«Y Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.»
Mateo 22:37-40 WhatsApp

Un maestro de la ley preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más importante. Jesús unió dos textos del Antiguo Testamento, Deuteronomio 6:5 y Levítico 19:18: amar a Dios y amar al prójimo. De ellos «depende toda la ley».

«No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir.»
Mateo 5:17 WhatsApp

Jesús no vino a abolir la ley, sino a cumplirla. En el Sermón del Monte la lleva más lejos: no basta con no matar, hay que no odiar.

«Porque: No adulterarás; no matarás; no hurtarás; no dirás falso testimonio; no codiciarás; y si hay algún otro mandamiento, en esta sentencia se comprende sumariamente: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. La caridad no hace mal al prójimo: así que, el cumplimento de la ley es la caridad.»
Romanos 13:9-10 WhatsApp

Pablo cita varios mandamientos y concluye que el amor es su cumplimiento, porque el amor no hace mal al prójimo.

«Porque toda la ley en aquesta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»
Gálatas 5:14 WhatsApp

Toda la ley se cumple en una sola frase: amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Una ley escrita en el corazón

«La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: el testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: el precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.»
Salmos 19:7-8 WhatsApp

Para el salmista, la ley de Dios no es una carga, sino algo que restaura el alma, alegra el corazón e ilumina los ojos.

«Mas éste es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en sus entrañas, y escribiréla en sus corazones; y seré yo a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.»
Jeremías 31:33 WhatsApp

La promesa de la nueva alianza: Dios escribirá su ley ya no en piedra, sino en el corazón.

«Si me amáis, guardad mis mandamientos;»
Juan 14:15 WhatsApp

Para Jesús, guardar los mandamientos es una consecuencia del amor, no un requisito para ganarlo.

«Porque este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son penosos.»
1 Juan 5:3 WhatsApp

Juan añade que sus mandamientos «no son penosos». Cuando se ama, obedecer no es una carga.

Una oración para terminar

Señor, tú me sacaste de la esclavitud antes de darme tus mandamientos. Escribe tu ley en mi corazón para que no la viva como una carga, sino como un camino de libertad. Enséñame a amarte con todo mi ser y a amar a los demás como a mí mismo. Amén.

Preguntas frecuentes

¿Dónde están los Diez Mandamientos en la Biblia?

En Éxodo 20:1-17 y en Deuteronomio 5:6-21. El primer texto los sitúa en el monte Sinaí; el segundo es Moisés recordándolos al pueblo antes de entrar en la tierra prometida.

¿Por qué los católicos y los evangélicos numeran distinto los mandamientos?

Porque la Biblia no los numera. La tradición católica y la luterana, siguiendo a san Agustín, unen el precepto sobre las imágenes al primero y dividen la codicia en dos (noveno y décimo). La mayoría de las iglesias protestantes y la ortodoxa cuentan las imágenes como segundo mandamiento y la codicia como uno solo. El contenido es el mismo.

¿Cuál es el mandamiento más importante?

Según Jesús, amar a Dios con todo el corazón, el alma y la mente; y el segundo, semejante a este, amar al prójimo como a uno mismo (Mateo 22:37-40).

Textos bíblicos: Reina-Valera 1909, de dominio público, con la ortografía de los acentos actualizada. Las explicaciones son de Creyente Digital.